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6/24/2010

Dimensión del derrame petrolero de BP en el Golfo de México

Este hecho fue consecuencia de la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, episodio en el que perdieron la vida once personas, mientras que otras resultaron heridas.

Para dimensionar correctamente esta catástrofe ambiental, se vuelve necesario conocer algunos datos que nos ayudarán a entender de manera razonable lo que verdaderamente está ocurriendo, en función de esta problemática.

El Golfo de México es una cuenca marítima contenida entre los litorales de México, Estados Unidos y Cuba. Alberga uno de los ecosistemas de mayor diversidad biológica de la Tierra, y tiene una superficie de 1.550.000 km2 (31 veces el territorio de Costa Rica). Su máxima profundidad es de 4.384 metros, en la fosa de Sisgbee.

Algunas publicaciones refieren que la mancha de petróleo está afectando -de momento- una superficie de 24.435 kilómetros cuadrados.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/06/04/ciencia/1275676528.html (copiar y pegar en su navegador)

La cantidad de crudo derramada hasta el 3 de junio era de 35 millones de galones, de acuerdo al prestigioso matutino neoyorquino The New York Times. Aún se desconocen las verdaderas consecuencias. Copiar y pegar en su navegador: http://www.nytimes.com/2010/06/04/us/04latest.html

Si los números arriba citados son los correctos, podemos entonces inferir que la mancha de petróleo abarca solo el 1.7% de la superficie total del Golfo. Por su parte, puede deducirse que el líquido derramado diariamente equivale a 800.000 galones. Se trata de la cantidad suficiente para llenar piscina olímpica, y si multiplicamos este número por los sesenta y cinco días que llevamos, aproximadamente, desde que dio inicio la catástrofe, obtenemos un equivalente a 65 piscinas. Por cierto que esta cifra podría hasta incluso multiplicarse en los meses siguientes. El crudo continúa desperdigándose sobre una superficie de un millón quinientos cincuenta mil kilómetros cuadrados.

Para comenzar, la compañía BP (British Petroleum) responsable del accidente aportará la suma de $20.000.000.000 (veinte mil millones de dólares) como indemnización por los daños causados, suma mayor a la que se dijo que se necesitaba para reconstruir Haití $8.000.000.000 (ocho mil millones), luego del devastador terremoto que sufriera en enero pasado.

Así las cosas, el derrame del Golfo, entendido como catástrofe ambiental, parece pequeño, si se lo compara al terremoto de Haití con sus 220 mil muertos, más de 300.000 de heridos y varios millones de personas afectadas directamente.

http://periodismohumano.com/economia/%C2%BFque-necesita-haiti-ademas-de-dinero.html

Cabe entonces preguntarse, ¿quienes y qué cuestiones se perciben como más importantes? ¿Bajo qué criterios se deciden los aportes para este tipo desastres? ¿Son los seres humanos menos valiosos que los delfines o los pelícanos?

9/02/2008

Hablemos de 'Gustav'

El ciclón Gustav se ha reducido hoy de tormenta tropical a depresión tropical y ha seguido debilitándose mientras se dirigía al noroeste, desde Luisiana hacia el noreste de Tejas, aunque todavía acompañado de fuertes lluvias.

El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EEUU ha informado a las 9.00 GMT (11.00 hora española), en su parte final sobre el Gustav, de que la velocidad máxima sostenida de sus vientos había bajado a los 75 kilómetros por hora, con ráfagas más fuertes, mientras avanza a 17 kilómetros por hora.

A esta velocidad, el centro del Gustav debe sobrepasar hoy la parte occidental de Luisiana y entrar de lleno en la parte oriental de Tejas.

Más de 100 fallecidos

El CNH ha resaltado que "aparte de fuertes tormentas locales, la amenaza del Gustav ha cambiado y ahora incurre en lluvias torrenciales y en las consecuentes inundaciones en el interior", en vez de en los vientos y en las mareas en las costas.

Al menos siete personas han muerto hasta ahora tras el paso del Gustav en el sur de Luisiana como un ciclón de categoría dos, con menos fuerza destructiva que el Katrina, hace tres años.

Según las autoridades estatales, el número de muertos se eleva a siete en Luisiana, cuatro de los cuales eran enfermos en estado muy grave que han perdido la vida cuando estaban siendo evacuados de hospitales en Nueva Orleans. Las otras tres personas han fallecido en dos incidentes separados por la caída de árboles. A su paso por el Caribe, Gustav dejó al menos 96 muertos y una estela de destrucción.

El recuerdo del 'Katrina'

Mientras el ciclón avanza en dirección al sur de Tejas, más de 800.000 personas se han quedado sin electricidad en el sur de Luisiana. Se estima que hasta mañana no podrán iniciarse las tareas de reparación de los tendidos eléctricos.

El alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, ha explicado que los sistemas de drenajes de los diques están funcionando y que hasta dentro de unas horas no se podrá asegurar que no habrá otro desastre como en el 2005, cuando las tres cuartas partes de la ciudad quedaron inundadas.

Desde Katrina, los diques han sido reforzados y el cuerpo de ingenieros de EEUU confía en que no se producirán grandes inundaciones.

Aunque no tan fiero como lo pintaban, Gustav llegó ayer a Luisiana (sur de EEUU) y por unas horas mantuvo atemorizada a Nueva Orleans. Al cierre de esta edición, sin embargo, en la ciudad dominaba la calma y una sensación de acelerada vuelta a la normalidad, aunque en las calles casi desiertas solo se veía a policías, militares y periodistas.
El huracán, que había dejado decenas de muertos a su paso por el Caribe, perdió fuerza al atravesar velozmente el golfo de México y su nuevo recorrido, virando hacia el suroeste, libró de un fuerte impacto directo a Nueva Orleans. Degradado a la categoría 2 de la escala Saffir-Simpson (de 1 a 5), con vientos de 175 kilómetros por hora, el ojo de Gustav tocó tierra alrededor de las 9.30 horas (15.30 en España) 110 kilómetros al suroeste, en Cocodrie, una diminuta localidad de unos 300 habitantes. Minutos después, el agua empezaba a superar en la ciudad el tope de los diques del Canal Industrial. Esa es la vía que conecta el lago Pontchartrain con el río Misisipí y atraviesa, entre otras zonas, el distrito 9, uno de los epicentros de la tragedia provocada hace tres años por las aguas agitadas por el huracán Katrina.
Hacia la una de la tarde, sobre el puente Claiborne, tomado por la Guardia Nacional, el huracán golpeaba la ciudad con su mayor intensidad. Era el viento, más que la lluvia, lo que empujaba las aguas por encima de los diques del Canal Industrial, reconocido incluso por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército como "el talón de Aquiles" del sistema de diques y canales que protege a Nueva Orleans de las crecidas del Misisipí y de las marejadas.

AGUA HASTA LOS TOBILLOS
Esas aguas inundaban algunas calles aledañas a los diques en el distrito 9. Las televisiones habían encontrado su imagen de peligro y amenaza, pero un paseo por la zona, con el agua alcanzando como máximo la altura de los tobillos, reforzaba la impresión de que, esta vez, Nueva Orleans se había librado de lo peor.
Hacia las dos de la tarde (las 21.00 horas en España), el cielo estaba aún totalmente cubierto, pero ya no dominaba un gris opaco sino uno casi blanco y brillante y el agua hacía ya rato que había dejado de caer. Había algunas calles anegadas, ramas desgajadas que bloqueaban algunas carreteras (pero casi ningún árbol entero) y algunos cables del tendido eléctrico caídos. Solo quedaba esperar y comprobar si resistían los diques, cuyo proceso de reforzamiento emprendido tras el Katrina no concluirá hasta el 2011.
La máxima preocupación era el West Bank, una zona al sur del Misisipí que recibe las aguas directas del golfo y donde no se ha construido aún el sistema de protección. Se vigilaba con atención, además, a dos pequeñas gabarras que se habían desamarrado y que podían provocar daños en las paredes del canal si impactaban con fuerza contra ellas.

REFUERZO INCOMPLETO
Según las autoridades, los diques son hoy más altos y más resistentes que hace tres años, cuando el 80% de la ciudad se inundó y murieron 1.500 personas. Pero lo cierto es que, pese a haber invertido ya algo más de 8.200 millones de euros, solo se ha ejecutado un 20% del plan de fortalecimiento.
Desde primeras horas de la mañana de ayer el efecto del Gustav se había dejado sentir con fuerza en una Nueva Orleans prácticamente desierta después de que se marcharan la inmensa mayoría de sus 239.000 habitantes, solo una parte de los dos millones evacuados en toda la franja costera entre Alabama y Tejas. Cuando el agua y el viento ya eran fuertes pero aún no demoledores, algunos vecinos se aventuraban a dar una vuelta o a pasear mascotas entre árboles que se doblaban como juncos. Luego se recluirían en sus casas, mientras en las fantasmagóricas avenidas del centro los rascacielos amplificaban como un órgano los sonidos de las violentas ráfagas de viento.
Si se cumplen los pronósticos, Gustav --rebajado ya anoche a la categoría 1-- se habrá degradado rápidamente a medida que se adentre en tierra y esta madrugada habrá alcanzado el este de Tejas. Su debilitamiento propició ayer una caída de los precios del petróleo, puesto que el mercado dejó de temer sus efectos en las instalaciones petrolíferas del golfo de México. Mientras, en el Atlántico, la tormenta tropical Hanna, próxima a las Bahamas, se convirtió en otro huracán.

Nueva Orleans analiza los daños tras el huracán

La ciudad aún está desierta, mientras el ciclón se degradó a depresión tropical. Las autoridades permitirían que los primeros comercios comiencen a abrir sus puertas a partir de mañana
Huracan Gustav - Inundacion
Gustav surcó con violencia el corazón de los campos petrolíferos norteamericanos en el Golfo de México, pero los precios del crudo y el gas natural se desplomaron cuando el ciclón se debilitó antes de tocar tierra y eludió las principales instalaciones energéticas de la zona.

Mientras los vientos del huracán aflojaban, su trayecto se mantenía en dirección oeste, esquivando Nueva Orleans en un giro que ayudó a que no se convirtiera en la tormenta monstruosa que se esperaba días antes.

En las primeras horas del martes, Gustav se había debilitado a depresión tropical mientras volcaba sus lluvias en el oeste de Louisiana, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH).

El Cuerpo de Ingenieros del ejército cerró las compuertas construidas luego del Katrina e intentó evitar que las aguas del lago Pontchartrain crecieran hacia el sur de la ciudad y sobre los bancos de dos canales. Aunque el agua fluyó por encima de los muros de contención y salió a chorros a través de grietas, un sistema para contener inundaciones que autoridades habían advertido dejó a Nueva Orleans vulnerable, parecía haber aguantado bien.

El alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin, dijo que los residentes podrían comenzar a volver a la ciudad a fines de la semana.

Con la ciudad aún bajo toque de queda, las autoridades evaluarán el martes los daños provocados por el huracán y permitirían que los primeros comercios comiencen a abrir sus puertas a partir del miércoles.

"El retorno está a sólo días y no a semanas", dijo Nagin. Funcionarios de Louisiana reportaron seis muertes relacionadas con Gustav, incluida una pareja de ancianos en Baton Rouge, que murió cuando un árbol cayó sobre su vivienda.

En contraste con el amplio descontrol que se produjo tras el paso del Katrina, la policía de Nueva Orleans dijo que sólo había arrestado a dos personas por saqueos durante la tormenta.

Pero cuando los primeros reportes mostraron pocos daños a la infraestructura energética, los precios del petróleo retrocedieron a mínimos de 5 meses y parecían dirigirse a los 100 dólares por barril. Gustav le robó el centro de la escena a la Convención Republicana que nominará al candidato presidencial John McCain, y que quedó inaugurada el lunes pero con un programa acotado.

El presidente George W. Bush, que recibió fuertes críticas por la lentitud en reaccionar ante el azote del Katrina, canceló su aparición en la convención y viajó a Texas para supervisar las tareas de asistencia ante la emergencia.

Catalogado como un peligroso huracán categoría 4 hace unos pocos días, Gustav tocó tierra cerca de Cocodrie (Louisiana), unos 115 kilómetros al sudoeste de Nueva Orleans, con una fuerza de categoría 2, un escalón por debajo de la potencia con que Katrina golpeó en el 2005.

Las pérdidas iniciales estimadas que habría causado Gustav estuvieron muy por debajo de las ocasionadas por el Katrina, que provocó pérdidas por más de 80.000 millones de dólares, convirtiéndolo en el más dañino de la historia de los Estados Unidos.

8/31/2008

Bush cancela su visita a la Convención Republicana por la llegada de "Gustav"

Debido al huracán, la portavoz de la Casa Blanca dijo que el presidente estaodunidense no viajará a Minesota el lunes, lo podría hacer vía video-conferencia
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no asistirá a la Convención Republicana que se inicia el lunes pero se dirigirá a la asamblea vía satélite, con el propósito de supervisar la respuesta federal ante el Huracán "Gustav", dijo el domingo la Casa Blanca.

"El presidente y el vicepresidente (Dick Cheney) han decidido no viajar a Minnesota debido al huracán", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.

"Estamos trabajando en planes alternativos". Perino sostuvo que la primera dama Laura Bush asistiría a la convención.

Evacuan Nueva Orleans ante la llegada de "Gustav"

El alcalde Ray Nagin ordenó el sábado el desalojo de Nueva Orleáns ante el arribo del destructor huracán a una ciudad que todavía está recuperándose de la devastación dejada hace tres años por "Katrina"
Nagin dijo que la recomendación informal de desalojo que ha estado en pie durante días adquiere carácter obligatorio a la 8 del domingo, en el lado occidental de la ciudad. Para el oriental, entrará en efecto al mediodía.

Asustados por las previsiones de que Gustav se convierta en un huracán de categoría 5, alrededor de un millón de pobladores de la costa del Golfo de México han dejado ya la zona, desde antes de las órdenes oficiales.

Los pobladores abordaron autobuses, trenes, aviones y automóviles, congestionando las carreteras que salen de Nueva Orleáns, con el recuerdo fresco de Katrina, que inundó el 80% de la ciudad y dejó unos 1.600 muertos en la región.

Gustav ya ha dejado más de 80 muertos en el Caribe y si las previsiones se cumplen, podría tocar tierra el lunes por la tarde, entre la punta noreste de Texas y el occidente del Misisipí. Los meteorólogos advirtieron sin embargo que era demasiado pronto como para determinar si Nueva Orleáns nuevamente recibiría el impacto directo del meteoro, pero la población ha preferido no arriesgarse. Las gasolineras en las carreteras interestatales están quedándose sin combustible y los teléfonos están congestionados.

Los expertos del Centro Nacional de Huracanes han quedado sorprendidos por la forma tan rápida en que Gustav se fortaleció al recorrer el extremo occidental de Cuba, convirtiéndose en un monstruoso huracán de categoría 4 el sábado. El meteoro pasó de ser una tormenta tropical a un huracán de gran poder en apenas 24 horas y podría pasar a la categoría 5, con vientos sostenidos mínimos de 251 kilómetros por hora (156 millas por hora), para el domingo.

"Esto le da una perspectiva diferente a los desalojos y esperamos que le dé un mensaje claro a la gente de la costa este para que esté verdaderamente atenta", dijo el jefe de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA en inglés), David Paulison.

Los hoteles estaban siendo cerrados y el aeropuerto de la ciudad está a punto de hacerlo también. Nagin previamente había recomendado la salida de los turistas y el secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, planeaba una visita el domingo a Luisiana para supervisar los preparativos de emergencia.

Como parte del plan de desalojo para Nueva Orleáns, desarrollado tras el paso de Katrina, las personas que no tienen forma de abandonar la ciudad hacían fila, a lo largo de más de kilómetro y medio (una milla), en el estacionamiento de la estación Union Passenger Terminal, esperando abordar vehículos con destino a refugios en el norte de Luisiana.

Joseph Jones, de 61 años, llevaba una toalla sobre su cabeza para bloquear al sol. Llevaba en fila dos horas y media, pero no se quejaba. Cuando el huracán Katrina golpeó la zona, Jones quedó atrapado en un puente de la autopista. "Esto no me gusta. Ir a un sitio que no conoces, con gente que no conoces", dijo Jones. "Y luego cuando vuelves, ¿estará bien tu casa?", añadió.

Bajo un intenso sol, muchas otras personas empujaban el carrito del bebé con una mano y la maleta con la otra. Voluntarios ofrecían agua y los equipos médicos se mantenían cerca por si acaso alguien se desmayaba o deshidrataba.

8/22/2008

A su paso por Florida, la tormenta Fay dejó seis muertos

Antes de llegar a Florida, la tormenta provocó la muerte de más de 50 personas en el Caribe, en su mayoría en Haití, en donde un autobús lleno de pasajeros fue arrastrado por un río
La tormenta tropical Fay fue responsabilizada el viernes por la muerte de seis personas en Florida, mientras meteorólogos advirtieron que sus lluvias torrenciales amenazan una gran franja del sudeste de los Estados Unidos con inundaciones durante el fin de semana.

A las 11 hora del este (1500 GMT), el centro de la tormenta, que amenazó con convertirse en un huracán al pasar por el Caribe, los cayos de Florida y la costa suroccidental del Estado, estaba aproximadamente a 70 kilómetros al noreste de Cedar Key en el noroeste de Florida, dijeron meteorólogos estadounidenses.

Fay, la sexta tormenta de lo que expertos predicen será una ajetreada temporada atlántica de huracanes, avanzaba hacia el oeste a sólo 7 kilómetros por hora (kph), tras tocar tierra el jueves en Florida por tercera vez, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

Se espera que la tormenta, con vientos máximos sostenidos que se habían debilitado a 75 kph, se acerque o mueva el sábado sobre el Florida Panhandle, y que descargue fuertes lluvias en el norte de Florida, el sur de Georgia y el sudeste de Alabama, dijo el centro de huracanes, con sede en Miami.

"Sin importar su senda exacta (...) Fay se moverá bastante lentamente durante los próximos días (...) lo que representa intensas lluvias y peligro de inundación para una gran área", indicó.

Había posibilidades de que la tormenta pueda virar más al sur y se fortalezca sobre las aguas cálidas del Golfo de México. Podría entonces afectar un área en donde plataformas petroleras en el extranjero producen una gran cantidad de petróleo y gas y también la ciudad de Nueva Orleans, que en el 2005 quedó inundada tras el paso del huracán Katrina.

La tormenta arrojó lluvias de hasta 53 centímetros en zonas ubicadas alrededor de Cabo Cañaveral, hogar de la flota de transbordadores espaciales de Estados Unidos. Equipos de emergencia debieron rescatar a algunas personas de vecindarios inundados y cientos de viviendas estaban afectadas, dijeron funcionarios locales.

En Florida, el gobernador Charlie Crist aseguró que Fay provocó seis muertes, incluyendo las de dos mujeres que se ahogaron el jueves en incidentes separados, en el intenso oleaje a lo largo de las playas frente a la costa atlántica del Estado.

Las otras muertes ocurrieron en accidentes de tráfico y un incidente en el que un hombre murió por envenenamiento de monóxido de carbono mientras probaba dos generadores de energía.